jueves 24 de enero de 2008

P. Rodrigo Molina L.D.

Fundador y Presidente General de la Sociedad Familiar Eclesial Unión Lumen Dei

El Padre Molina nació en Pravia (Asturias) el 23 de octubre de 1920. Entró en la Compañía de Jesús el 13 de septiembre de 1939. El 13 de julio de 1956 fue ordenado sacerdote en la Casa Profesa de la Compañía de Jesús, en Madrid. Quiso celebrar su Primera Misa en “el Pozo del Tío Raimundo”, por ser en aquel entonces la zona más pobre de Madrid.

Los pobres fueron su peso y su dolor. La desgarradora situación del pueblo quechua le hirió el alma.

Como respuesta a la llamada del Concilio Vaticano II y las Encíclicas de los últimos Papas, en 1967 funda en Cuzco (Perú) la Asociación Benéfico Cristiana Promotora de Desarrollo Integral (PRODEIN) con la plena complacencia de su Arzobispo, Mons. Durand Flórez, y, unos años más tarde, lo que hoy es la SOCIEDAD FAMILIAR ECLESIAL UNIÓN LUMEN DEI, integrada por sacerdotes, hermanas y laicos consagrados.

No fue de él; se donó sin límites a todos y cada uno de los Miembros de Lumen Dei. Su anhelo: trabajar juntos, y juntos sufrir por amor a Dios y a la Iglesia, para dar a Dios el culto que Él desea: el de la rendida y disponible sumisa adoración, el del cumplimiento fiel de sus mandamientos y deseos, el de convertir la propia vida en una obra de caridad espontánea, gratuita y generosa... Y así, unidos, crear plataformas aptas para irradiar Luz de Cristo y extender su Reino en su doble vertiente natural y sobrenatural en todas las actividades de la vida humana.

Hombre incondicional a todas las Voluntades de Dios, vivió sumergido en el misterio Trinitario: Una Autoridad que mantenga el ser en lo que es: el Padre; por los rieles de una Sabiduría, toda ella Luz y Verdad: el Hijo; para una Entrega, un Amor comunicante que da Vida: el Espíritu Santo. Y de este modo configuró su vida y sus obras en clave de Unidad.

Para difundir la Bondad irradiante de Dios y propagar por el mundo la enseñanza del Evangelio de Jesús, impulsó el Apostolado de los Medios de Comunicación: la Editorial “Testimonio”, las librerías, los programas radiofónicos en más de 80 emisoras.

En su afán de ser “Luz de Dios”, itinerante a lo divino, quiso dar sentido a tantas vidas a través de los Ejercicios Espirituales y los Retiros.

Apóstol de intensísima actividad, dedicó en exclusiva los mejores momentos de su jornada a la oración. Impulsó la Adoración Perpetua a Jesús Sacramentado. Propagó incansablemente la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y a Nuestra Señora del Encuentro con Dios. Alentó a sus hijos a profundizar en la “Mediación Maternal” de María, y anhelaba ver definida como dogma de fe esta verdad.

El 5 de noviembre de 1996, con la aprobación de sus Superiores, pasó a vivir su consagración a Dios en la UNIÓN LUMEN DEI. El 25 de mayo de 1997 fue elegido Presidente General de la Asociación por unanimidad.

Comprendió que las exigencias del Evangelio son sencillas, nítidas. No podía admitir atenuantes. Y abrió horizontes de luz. Trazó vías inéditas. Y cuando conoció que llegaba su Hora, se alegró. Se ofreció victimalmente a Cristo y nos legó el regalo más precioso: su vida.

Tras padecer con fortaleza heroica un doloroso cáncer, su “dies natalis”, donde entró en la casa del Padre, llegó el 28 de abril de 2002 en Madrid, rodeado de sus hijos, después de haber sido confortado por los Santos Sacramentos. “Sabiendo Jesús que había llegado su Hora... los amó hasta el extremo”.

“...Ponemos ante el Señor la vida y la muerte de nuestro hermano que califico, con fundamento, de “extraordinaria” y siempre al servicio del Señor y su Santa Iglesia. (...) Identificado plenamente a la muerte y triunfo de Jesucristo, Él ha dispuesto para nuestro hermano la Eterna Pascua Florida, que nos llena a todos de esperanza (...) Puso las bases, bien fundadas, de una nueva familia eclesial. Puedo asegurarles, por mi parte, que nunca les dejará solos. Intercederá ante el Señor con toda su fuerza y contemplaremos sus frutos...” (De una carta de Mons. Dr. D. Ramón del Hoyo López, Obispo de Cuenca).

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante el artículo, participe en su redacción hace años, sin embargo y tristemente el Lumen Dei,de hoy nada tiene que ver con el que el Padre Molina fundó, hoy esta´n corrompidos, con procesos en Roma por cosas gravísimas, varios sacerdotes suspendidos, mas de 30 miembros con votos perpetuos han dejado los votos y han salido fugados de Lumen Dei, que tristemente decía, Mahía y Simoné han convertido en una secta. En Chile su títere el Padre Ibrahím les podra dar pormenores.

Anónimo dijo...

Uno de los que salieron seguro que fuiste tú. No tienes espíritu de Dios. Conozco muy bien Lumen Dei y no es nada de lo que dices. Dios te perdone tus difamaciones. Se te nota muy resentido. Mejor harías confesándote. Lumen Dei sigue fiel al espíritu de su Fundador. Laus Deo.

Anónimo dijo...

comparto lo escrito el 27/2/08.Realmente es tristisimo lo que esta pasando ahora en L. Dei,ojala Dios le habra los ojos a los padres y hermanas y se den cuentan de lo que esta pasando.Pregunten a Monseñor Yanguas, pregunten por lñas denuncias que ya han llegado a Roma.

Anónimo dijo...

Lo que es tristísimo es que la gente difame y difame por placer. Sin el más mínimo escrúpulo se dicen mentiras y más mentiras. Quien desee de verdad conocer Lumen Dei acérquese a cualquier sede y converse con las hermanas y hermanos que encontrará allí. No hagan caso de lo que publiquen en estos o semejantes foros. Lumen Dei como dice el anónimo de 10 de marzo, sigue muy fiel a su Fundador que vela desde el Cielo por su Obra. La Virgen no falla.

Anónimo dijo...

Yo también conozco bien a Lumen Dei y tengo que decir que esta en asociación es corriente la distorsión de la ralidad, el estricto control y la continua vigilancia y ocultación de información a sus miembros y colaboradores, sometidos a una obediencia ciega. Y esta situación de oscurantismo genera sospechas sobre sus actividades, el orgien de su patrimonio y el uso de los donativos que dan a su ONG Fundación PRODEIN

Anónimo dijo...

Por sus frutos los conoceréis. Hay gente que disfruta difamando obras buenas. Lumen Dei es una obra aprobada por más de sesenta obispos. Por más que se diga en este o parecidos sitios siempre habrá quien la quiera difamar. Nadie echa piedras al árbol que no tiene frutos. SÓLO SE TIRAN PIEDRAS AL ÁRBOL QUE TIENE FRUTOS. Eso es la realidad. Si alguien desea conocerla mejor se puede acercar a cualquier Sede de Lumen Dei y visitarla de cerca. Pero no hagan caso de lo que se escriba aquí difamándola. Es injusto y no se corresponde en absoluto con la realidad. Lumen Dei vive el espíritu de su Fundador y la Santísima Virgen está con la Obra.

Anónimo dijo...

Quisiera pedirles a los que defienden a Lumen Dei ( que los entiendo porque mientras vivia el padre Molina se vivia el espiritu que el padre le dio,pero desde su muerte, todo cambio)que pregunten directamente a Monseñor Yanguas y el les dira que es lo que realmente esta pasando. No se dejen engañar con la OBEDIENCIA,porque lo que hicieron es realmente repugnante, y cuando ustedes se enteren si realmente tienen el valor de decirles la verdad no lo van a poder creer.Las denuncias echas a Roma dan escalofrios.No se dejen engañar mas,pregunten realmente,no a ellos que les contestaran con evasibas,llamen a Monseñor o al Cardenal Rodhe.Las denuncias no son una o dos. Y todo esto no es para difamar a L.Dei sino a los que estan a cargo.

Anónimo dijo...

LUMEN DEI INTERVENIDO POR EL VATICANO

El Santo Padre nombra a monseñor Fernando Sebastián comisario pontificio de la Unión “Lumen Dei”

Fecha de publicación: 26/05/2008

Lugar: Pamplona/ Madrid

(VERITAS) El Santo Padre nombró el pasado sábado, 24 de mayo, al arzobispo emérito de Pamplona, monseñor Fernando Sebastián, comisario pontificio de la Unión “Lumen Dei”, por tiempo indefinido, con las facultades ordinarias de superior general, según informó el delegado de Medios de Pamplona, Santos Villanueva.

Anónimo dijo...

Demos gracias a Dios por que Ahora que se ha Nombrado un Comisario ahora tantas mentiras que se dijeron se aclararan y la verdad saldrá ala luz. Lumen Dei mantiene su Espíritu, justamente por mantener su espíritu le ha costado sangre y muchas difamaciones a sus autoridades, rezemos para que todo se aclare. O.T.G.D.

Anónimo dijo...

Carta abierta de los matrimonios de la Unión Lumen Dei, como respuesta a la publicada por D. Fernando Sebastián

1.- La Unión Lumen Dei es una Asociación privada de fieles (no pública, como se difundió en los medios de comunicación), fundada por el Rvdo. P. Rodrigo Molina, aprobada en 71 diócesis. Está constituida por tres sectores, sacerdotal, femenino (cofundado por la hna. Josefina Serrano) y matrimonial (cofundado por el matrimonio de José Cruz V. Letamendía y Rosa María Urra). Somos 675 miembros, (no 1.500 como se leía en algunos comunicados de prensa).

2.- Hace unos tres años el Superior del Sector Sacerdotal fue víctima de calumnias y acusaciones falsas ante las autoridades eclesiásticas. Una investigación oficial llevada a cabo por encomienda de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, concluía la no existencia de pruebas que sentenciasen la culpabilidad del acusado (y por tanto de sus presuntas víctimas o cómplices).

3.- Los acusadores siguieron presionando y propalando las mismas calumnias de uno u otro modo, lo que provocó que las autoridades de la Asociación tomasen las medidas pertinentes.4.- Estos acusadores buscaron refugio en distintas autoridades de la Iglesia. Las que brindaron su apoyo al grupo disidente (un 3,5% del total de miembros de la Asociación a lo largo de los últimos tres años) no contrastaron sus acusaciones ni con los superiores ni con los demás miembros de la Unión Lumen Dei vulnerando así el derecho a su defensa.

5.- En este sentido, Mons. José María Yanguas, Obispo de Cuenca, diócesis donde en otro tiempo se encontraba la sede principal de la Asociación, dio pleno crédito a los disidentes y ha sido para nosotros un juez implacable, en lugar de un buen Pastor. Nos acusaba y amenazaba constantemente de palabra y por escrito, sin dar ninguna prueba de sus gravísimas acusaciones, violando de este modo el derecho de defensa, como en numerosas ocasiones se lo manifestaron los superiores de Lumen Dei, según consta en documentos.

6.- Los acusadores defienden la idea (no real) de grave desunión interna en la Unión Lumen Dei. Ésta envió cuantiosos informes, bien elaborados y con pruebas contundentes a la Congregación para demostrar la falsedad de estos supuestos. Cabe señalar que los acusadores quisieron crear un clima de contestación y murmuración ante las autoridades de la Iglesia. Se observaba en ellos una vida distante de la letra y del espíritu de la Asociación, como consta por declaración de sus hermanos de comunidad. Con todo, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica optó por nombrar un Comisario Pontificio, basándose en el canon 318, como lo prueba el decreto de nombramiento. Este canon se refiere sólo a las Asociaciones Públicas de fieles y de ninguna manera, por la naturaleza misma de la ley, a las Asociaciones privadas. Los acusadores manipulan esta intervención de la Congregación, alegando razones, entre otras, de inmoralidad, que intenta desacreditar a la Unión Lumen Dei.

7.- El nombrado Comisario nos manifestó que, entre las indicaciones que había recibido de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, se encontraba la exigencia de retirar todos los recursos que hemos interpuesto en la Signatura Apostólica contra el silencio de la misma Congregación, ante el proceder del Sr. Obispo de Cuenca, Mons. José María Yanguas, que intentaba intervenir, entre otras cosas, en el régimen interno de la Asociación Privada de Fieles Unión Lumen Dei, con medidas que favorecían a ex-miembros de la Asociación y que de suyo modificaban la Asamblea de electores de Presidente General. Intentaba, además, entregar la administración de todo el patrimonio de Lumen Dei repartido por el mundo y que está fuera del ámbito de su jurisdicción episcopal, en manos de uno de los calumniadores. Esta exigencia de retirar los recursos de la Signatura Apostólica presenta rasgos de "fraude procesal" dado que, para evitar que la Signatura Apostólica resuelva en contra del silencio de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, la misma Congregación envía un Comisario para que, entre otras cosas, retire los cargos contra ella. Se lesiona de esta manera uno de los derechos más fundamentales, como es el derecho a la legítima defensa.

8.- La Unión Lumen Dei ante este decreto de nombramiento de Comisario y basándose en el Código de Derecho Canónico y en sus Estatutos, interpone un Recurso al Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica. Se considera que es un decreto nulo e insanable, porque no se sujeta a las normas establecidas en el Código de Derecho Canónico. Lo mismo la cesación del Presidente General Provisional Sede Vacante, (no el P. Francisco Javier Mahía, –que culminó su mandato el 26 de mayo de 2007– como varios medios de comunicación lo han dicho de modo erróneo) pasando por alto toda la normativa del derecho canónico, regulada en el canon 318 §2 (no aplicable a las Asociaciones Privadas) y los Estatutos propios de la Unión Lumen Dei.

9.- Aún no hemos recibido respuesta del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y, sin embargo, seguimos recibiendo amenazas por parte del Comisario para ejecutar un oficio que está impugnado por su nulidad. En concreto nos ha incautado bienes que son privados y se ha inscrito como Presidente General de Lumen Dei en el Ministerio de Justicia, en orden a poder tener bajo su tutela los bienes de Lumen Dei. También ha intervenido las cuentas bancarias de Lumen Dei, apropiándose indebidamente así de bienes privados que no se rigen por el Derecho Canónico, sino por el Derecho Civil. Como consecuencia de estas medidas arbitrarias se nos está perjudicando gravemente en las necesidades más básicas de las delegaciones de Lumen Dei, no pudiendo de este modo, atender a los enfermos de las comunidades y afectando la vida de nuestros geriátricos, Casa de Formación Femenina y Seminario.

10.- Toda esta situación nos tiene muy tristes a los miembros de la Asociación, considerando además que el nombrado Comisario está siendo asesorado por el Padre Ángel Casabón, a quien ha nombrado Secretario General, y que se unió al grupo de disidentes. Al Padre Ángel Casabón Vicente, el Padre Rodrigo Molina Rodríguez, Fundador de la Unión Lumen Dei y de la Unión Sacerdotal Lumen Dei, había destituido todo cargo de responsabilidad en Lumen Dei, como consecuencia de la desastrosa labor como Superior Regional. El citado sacerdote tuvo varios enfrentamientos y diferencias graves de criterios con el Fundador, Rvdo. P. Rodrigo Molina. El Padre Ángel Casabón ha manifestado que está dispuesto a entrar, incluso "a la fuerza", en nuestra Sede de Madrid.

11.- El nombrado Comisario, habiéndose percatado, según su propio testimonio, de la inocencia de la persona acusada por los calumniadores, y viendo, por lo tanto, una realidad objetiva distinta a la que presentaban los calumniadores, persiste en ejecutar el encargo encomendado, que no concuerda con la realidad. Además ha declarado no hay desunión, sino mucha unión, tal como lo manifestó Su Eminencia el Cardenal Franc Rodé, Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.

12.- La aceptación del decreto nulo lo consideramos un mal grave y cierto: traería consigo gravísimas consecuencias a la Asociación privada, por tratarse para muchos de una confirmación de las acusaciones de antaño contra los Superiores, por lesionar derechos de terceros y por otras razones de índole particularmente económica. Estos perjuicios y daños ya se están percibiendo. Lo cual se agrava tratándose de bienes privados de particulares, como es el caso de los laicos que suscribimos esta nota de prensa. De ahí que se haya pedido efectos suspensivos y se esté a la espera de la resolución, dado lo complicado de la situación.

13.- La Unión Lumen Dei ha querido obedecer a la Santa Madre Iglesia y por este motivo ha recurrido a las instancias que tiene la Jerarquía de la Iglesia, dentro siempre de la ley de la Iglesia.

14.- La Unión Lumen Dei confía plenamente en la intervención de la Santa Madre Iglesia y a la resolución del Supremo Tribunal de la Iglesia. No se puede soslayar el hecho de que todo partió de unas calumnias que nadie ha podido comprobar y que, en el momento actual, el nombrado Comisario está siendo asesorado precisamente por las personas que iniciaron esa campaña de calumnias.

15.- Lamentamos profundamente que Mons. Fernando Sebastián esté divulgando por diversas agencias de noticias unas consideraciones que no responden a la realidad objetiva de los hechos. Vemos con pena cómo se producen estos hechos en la Iglesia, en contra del espíritu de la misma Iglesia y de sus instituciones.

16.- Por otra parte sabemos que Mons. Fernando Sebastián desea cumplir las indicaciones de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica y él mismo se ve sometido a unos cometidos que debe cumplir. Respecto a la Congregación, aunque en un principio éramos escuchados por el Cardenal Prefecto Franc Rodé, en este último tiempo ya no pudimos tener acceso a él. Por este motivo nos hemos sentido desamparados por esta Congregación.

17.- Debe tenerse en consideración que se está procediendo sin esperar la resolución de la Signatura Apostólica, produciéndose desde ya daños irreparables a muchas personas. De todas estas consecuencias advertimos reiteradamente a Mons. Fernando Sebastián, pero no tuvo ninguna consideración con estas razones.

18.- Estando en litigio el nombramiento del Comisario Pontificio, nos comunican ahora que se pretende dar de baja a todos los Superiores de Lumen Dei, Presidentes Generales Adjuntos, Presidentes Regionales y Zonales de los tres sectores, Visitadores, Prefectos específicos, Consultores de la Curia General y algunos Directores de Residencia (unos 40). Muchas de estas autoridades fueron nombradas directamente por el Padre Fundador y a tiempo indefinido. Esta determinación producirá un caos y daños gravísimos a toda la Asociación, con implicaciones muy graves en el ámbito civil, administrativo y laboral.

19.- Declaración final: Con el espíritu de obediencia de la fe, característico del carisma de la Unión Lumen Dei, estamos abiertos a cualquier disposición de nuestros Superiores legítimos, siempre en conformidad con el ordenamiento jurídico de la Iglesia, y teniendo en cuenta el derecho particular –en el marco de una Asociación Privada de Fieles–. Queremos, con ojo simple, servir cada día más a la Santa Madre Iglesia, en fidelidad al Santo Padre, Vicario de Cristo, siendo Luz de Dios "Lumen Dei", por medio de la Santísima Virgen María, Nuestra Señora del Encuentro con Dios.

Anónimo dijo...

Qué triste es ver vuestra rebelión contra el Santo Padre. Qué tristes són vuestras mentiras y qué grandes vuestros pecados. Todo fruto de alguien a quien yo conocí con más soberbia que Satanás: Rodrigo Molina Rodríguez!

Anónimo dijo...

---------NOTICIAS-------------
LA SIGNATURA APOSTÓLICA CONFIRMA A MONSEÑOR SEBASTIÁN COMO COMISARIO PONTIFICIO DE LUMEN DEI Y RECHAZA EL RECURSO INTERPUESTO POR EL LUMEN DEI DE DANIEL ZAVALA Y FERNANDO CABEZAS

TRIBUNAL SUPREMO DE LA SIGNATURA APOSTÓLICA
Palacio de la Cancillería
00120 CIUDAD DEL VATICANO


Prot. N.41422/08 CA
CONCHEN.
Sobre la designación de Comisario y cesación en el oficio
Incid., Sobre suspensión
(Asociación “Lumen Dei”, Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica)
Cfr. también prot. n. 41053/08 CA
Prot. n. 41 221/08 CA


El día 14 de mayo de 2008, el Excmo. Señor D. Fernando Sebastián Aguilar, Arzobispo emérito de Pamplona y Tudela, fue nombrado Comisario Apostólico de la Unión Lumen Dei, por el Eminentísimo Prefecto de la Congregación para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica, y el mismo día y por el mismo acto el Rdo. P. Daniel Zavala Arévalo fue removido del oficio de Superior General Interino de la misma Unión.

Una vez rechazada por la misma Congregación el día 4 de junio de 2008, la revisión junto con la petición de suspensión, el Rdo. P. Daniel Zavala Arévalo, el día 11 de junio de 2008 acudió a este Supremo Tribunal pidiendo de nuevo “por vía preliminar y urgente que este Supremo Tribunal quiera conceder la suspensión del decreto impugnado, de cuya ejecución se están siguiendo y surgirían para la Asociación privada de fieles “Unión Lumen Dei” daños graves y irreversibles”.

Este Supremo Tribunal ha intervenido dos veces para negar los efectos suspensivos ipso iure del recurso interpuesto: en primer lugar, de un modo más general, el día 16 de junio de 2008, por instancia del Eminentísimo Prefecto de la Congregación para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica, y más tarde por carta dirigida al Reverendo Recurrente, fechada el día 5 de agosto de 2008.

A pesar de lo cual, la ejecución del decreto impugnado y la actuación del Comisario Pontificio, hasta ahora no han sido ejercidos sino parcialmente, debido a las muchas dificultades y conflictos surgidos, incluido el recurso a las autoridades civiles.

Enterada de las repetidas peticiones de suspensión recibidas en este Supremo Tribunal, la Congregación en cierta manera aplazó la transmisión de los hechos de la causa, manifestando mientras tanto su opinión negativa en cuanto a la suspensión del decreto impugnado.

Teniendo en cuenta estos precedentes,


EL SUPREMO TRIBUNAL DE LA SIGNATURA APOSTOLICA


Habiendo sometido cuidadosamente la cuestión a examen,

Tiene como seguro que, según la común jurisprudencia de este Supremo Tribunal, la ejecución de la suspensión depende de dos elementos conexos entre sí:
- en primer lugar, hay que ponderar la probabilidad de la decisión favorable respecto del recurso por el cual se impugna la legitimidad del acto, de tal manera que cuanto mayor sea aquella probabilidad tanto más fundada sea la concesión de la suspensión, y viceversa;
- en segundo lugar, hay que juzgar la irreparabilidad de los daños en el caso de una decisión favorable, de tal manera que cuantos más efectos produzca la ejecución del acto administrativo impugnado que puedan retrotraerse fácilmente, tanto menos urgente resulta la concesión de la suspensión, y viceversa.



EN CUANTO AL “FUMUS BONI IURIS”


Hay que tener en cuenta que la nulidad o ilegitimidad del nombramiento del Comisario Pontificio y de la remoción de los Moderadores de la Asociación Lumen Dei no es tan clara como piensa el Reverendo Recurrente, invocando la letra de lo prescrito en el c. 318, que se aplica a las Asociaciones públicas, pues además hay que tener en cuenta las animadversiones siguientes:

- no faltan autores que, movidos por razones no despreciables, no excluyen la designación de Comisario y la remoción de los Moderadores también para las asociaciones privadas por parte de la autoridad eclesiástica; esta opinión, entre otras razones, se apoya en la función que se reconoce a la autoridad eclesiástica respecto de todas las asociaciones.
- Hay que someter a un riguroso análisis la naturaleza de cada asociación, que no solamente aparece por la letra de un artículo de los Estatutos, sino por la consideración del origen, la evolución, el fin, las obras y los vínculos que la asociación mantiene.
- La competencia de la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica sobre las asociaciones “que son erigidas con la intención de que, previa preparación, lleguen a ser institutos de vida consagrada o Sociedades de vida apostólica” (art.111 Const. Apost. Pastor bonus) parece que no se puede identificar con la simple competencia que la autoridad eclesiástica competente tiene por el derecho común sobre las asociaciones.

Parece por tanto que el “fumus” de un buen derecho no es tan firme como para que tenga que ser concedida la suspensión del acto impugnado, sin que nada sea prejuzgado acerca de la sustancia de la causa.

EN CUANTO A LA IRREPARABILIDAD DE LOS DAÑOS

Queda claro que los daños temidos por la ejecución del decreto, tal como los enumera el Reverendo Recurrente, no parecen irreparables, pues:

- muchos de los daños que se dicen haber padecido o que puedan venir, parece que son más imputables a la misma asociación que a la mera ejecución del acto impugnado; con razón el Eminentísimo Prefecto de la Congregación advierte a este propósito que “Todo es consecuencia de la obstinada oposición de “Lumen Dei” al decreto con el cual el Dicasterio ha provisto para dar una ayuda eficaz para superar la crisis en la que se encuentra la Asociación.” Si los miembros de la Asociación, aun estando pendiente el recurso, hubiesen colaborado a la ejecución del acto impugnado, muy probablemente no hubieran tenido que denunciar los perjuicios en cuanto a su situación económica y a su buena fama.

- El Comisario Pontificio, en el ejercicio de su oficio, está sometido a las mismas normas por las que la asociación se rige hasta ahora, como anotaba el Eminentísimo Prefecto de la Congregación: Con el nombramiento del Comisario Pontificio no cambiamos las normas estatutarias que en la Unión Lumen Dei regulan la gestión de los bienes vinculados de cualquier modo a la institución”.



En virtud del art. 113 de las Normas Especiales de este Supremo Tribunal,

Habiendo sometido a examen cuidadosamente el asunto, en el Congreso celebrado el día 12 de septiembre, ante el Excelentísimo Prefecto,

Decretó:

Que la pedida suspensión no debía ser concedida y que de hecho no sea concedida.

Lo cual se ha de notificar a los interesados, para todos los efectos del derecho.


Dado en Roma, en la Sede del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, en el día 12 de septiembre de 2008.


Firmado:
+ Raimundo León BURKE
Prefecto


Francisco Daneels, o. praem.
Secretario

Anónimo dijo...

Nota informativa

Madrid, 18 de septiembre de 2008

El Espíritu Santo habite siempre en nosotros, nos dé a conocer su querer y éste perfectamente cumplir, a través de su Inmaculada Esposa.
Humildemente deseamos acercarles los últimos acontecimientos ocurridos en relación con nuestra Asociación Privada de Fieles Unión Lumen Dei. Como ustedes ya conoce, ante el nombramiento por parte de la Congregación IVC-SVA de un Comisario Pontificio para la Unión Lumen Dei, nos vimos obligados, en conciencia, a presentar un recurso al Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica. Como ya sabíamos que en el ámbito contencioso administrativo un recurso jerárquico “no suspende ex iure la ejecución del acto administrativo impugnado”, juzgamos en el Señor solicitar los efectos suspensivos de ese decreto, por los graves perjuicios que veíamos se seguirían de su ejecución.
Lumen Dei ha nacido en la Iglesia y para la Iglesia y nuestro primer anhelo siempre ha sido –y lo sigue siendo- obedecer a las autoridades legítimas que, cada una en el ámbito de su competencia, nos manifiestan la Voluntad de Dios. Si en su día tomamos esta determinación fue porque advertimos que el decreto lesiona los derechos de toda una Asociación, es contrario tanto al Código de Derecho Canónico, como a nuestras Constituciones, y de su ejecución se seguirían daños ciertos, graves e irreparables. Esto lo decimos con inmenso dolor y sin deseo de acusar a nadie. Si a priori nuestro ánimo es obedecer a todo mandato legítimo, a posteriori constatamos que en concreto el cumplimiento de este decreto conllevaría la destrucción de la Asociación. No se trata de una apreciación particular o de unos pocos: el 97% de los miembros así lo hemos visto delante del Señor. No se trata de obstinación, sino de defender nuestros derechos, y lo hacemos acudiendo a las instancias que la misma Santa Madre Iglesia nos ofrece.
Ha llegado a nuestro conocimiento que la Signatura Apostólica ha negado la concesión de efectos suspensivos. Sabemos que las decisiones sobre la suspensión no están sometidas a recurso de apelación, pero que siempre pueden volver a proponerse, sobre todo si existen hechos nuevos y graves.
En nuestro caso, creemos en el Señor, con una conciencia clara y cierta y sólo buscando la mayor gloria de Dios y el bien de las almas que Dios nos ha encomendado, que persisten esas causas graves, más aún, que se han agudizado, por las que no podemos poner en práctica el nombramiento de Comisario. Queremos insistir en que no aceptar el decreto no es rebeldía; no ganaríamos nada con ello. Pero ¿podemos obedecer lo que, en conciencia y delante de Dios, vemos que es una injusticia y que está causando serios perjuicios a terceras personas? No podemos, aunque eso suponga para nosotros persecuciones, malentendidos y mucho dolor. La obediencia la entendemos como un acto racional y moral, se obedece lo que moralmente es recto, bueno.
Sólo con el fin de iluminar a todos ustedes sobre nuestra postura, nos permitimos acercarles una enumeración sucinta de las principales razones que nos movían a obrar así:
1. Apoyados en el Derecho y en la opinión de especialistas rectos en la materia, entendemos que el nombramiento de Mons. Fernando Sebastián como Comisario adolece del vicio de nulidad insanable, al fundarse en una norma del Derecho que no es aplicable a una Asociación privada de fieles.
2. Se da como razón de esta intervención en la Asociación, la falta de unión de los Miembros y crisis interna. Motivo que cualquier observador objetivo puede constatar que no responde a la realidad. Son los mismos calumniadores (menos de un 3,5% de los miembros) los que han orquestado esa falsa información.
3. Persiste la exigencia de que retiremos los recursos presentados en la Signatura Apostólica, esto presenta rasgos de fraude procesal y lesiona el derecho a la legítima defensa.
4. Mons. Fernando Sebastián se ha rodeado como colaboradores inmediatos de quienes en estos últimos tres años han llevado adelante una campaña de graves calumnias contra la Asociación y miembros destacados de ella. En concreto, del P. Ángel Casabón y de D. Juan Antonio Perteguer Muñoz, sus familiares y conocidos: D. Carlos Martínez Encabo, D. Santiago Barco, D. Carlos Ros, Mercedes Barrio, María del Pino Perteguer, Manuela Perteguer… A D. Santiago Barco le ha dado plenos poderes notariales para actuar en su nombre.
5. A pesar de que los bienes de Lumen Dei son privados (no son bienes eclesiásticos) y su administración corresponde a los mismos miembros, y se rigen por el derecho civil de cada nación, Mons. Fernando Sebastián ha solicitado su inscripción en el Ministerio de Justicia, en orden a poder tener bajo su tutela todo el patrimonio de la Asociación; ha intervenido las cuentas bancarias de nuestras sedes en España (incluidas las de las Residencias de Ancianos, donde entran las mensualidades de los residentes, que se rigen por un convenio privado con la Residencia. Como Mons. Sebastián se niega a pagar a los proveedores, éstos nos han retirado sus servicios y hemos tenido que recurrir a la caridad de la buena gente para cubrir las necesidades mínimas de alimentación de nuestros ancianos).
Además nos imposibilita el pago a proveedores (hasta la fecha son 26 empresas), y no se cuenta ni con un mínimo para gastos ordinarios (los miembros estamos comiendo de lo que día a día nos regala la gente; en el Seminario están matando palomas, para aportar a la dieta un mínimo de carne).
Todo sin previo aviso, sin darnos la oportunidad de aclarar puntos, de prever dificultades, de informar a los trabajadores, ancianos de las Residencias, etc. Provocando el consiguiente desconcierto y daño inmediato.
6. Nos preocupa su interés por intervenir en los bienes de PRODEIN y de TESTIMONIO, siendo que se trata de instituciones meramente civiles.
7. No llegamos a entender la intervención del Sr. Comisario en los bienes privados de la Unión Lumen Dei. El canon 318 dice que el Comisario obra “en nombre de la autoridad que lo designó”, por lo tanto en nombre de la autoridad de la Iglesia, como autoridad pública, no en nombre propio; en su caso sería en nombre de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica. Luego, si el nombramiento del Comisario fuera válido, obraría en nombre de la Iglesia, y por tanto esto mismo le coarta, por el mismo derecho, a intervenir en los bienes privados de la Unión Lumen Dei. En este sentido es clara la intención de la Congregación cuando en el decreto de nombramiento de Comisario se refiere a “la necesidad de una ayuda externa”. De modo que resulta contradictorio que Mons. Sebastián, se exprese diciendo: “El Comisario Pontificio interviene en el gobierno de Unión Lumen Dei no como un agente exterior a Lumen Dei, sino como Presidente General, con las mismas atribuciones y con los mismos derechos y limitaciones como lo han hecho anteriormente los otros Presidentes Generales”. Esto es paradójico. Según las Constituciones de Lumen Dei, aprobadas por la Iglesia, sólo puede ser Presidente General de Lumen Dei un miembro de Lumen Dei. De tal manera que ni el mismo Fundador, el P. Molina, pudo ser Presidente General ni tener poderes económicos sobre los bienes de Lumen Dei, mientras no fue miembro de Lumen Dei.
Mons. Sebastián hasta el día de hoy no ha obtenido ningún título de capacidad jurídica sobre Lumen Dei ante las instancias civiles, sea de cara a la Dirección General de Asuntos Religiosos del Ministerio de Justicia sea, –en referencia a los colegios– de cara a la Consejería de Educación de Madrid. Aún así, ha intervenido las cuentas bancarias y ha nombrado nuevas autoridades académicas en nuestros colegios, despidiendo a quienes no lo aceptaron como legítima autoridad.
8. Ha dimitido, sin previo aviso y sin oír ni a los miembros ni a los Superiores dimitidos, a todos los superiores de Lumen Dei tanto Generales como Regionales y Zonales, a todos los Consejeros, Prefectos y Visitadores (unas 40 personas, todos formados y la mayoría elegidos por el mismo Fundador). Esta destitución masiva resulta infamante ya que presupone indignidad en ellos, con el agravante de que está supliendo estos cargos con quienes nos han calumniado (en Argentina ha nombrado a Inmaculada Llopis como su delegada); produce una quiebra en la transmisión del carisma fundacional y se quedan sin resolver multitud de asuntos graves, con la consiguiente paralización de la Asociación y sus obras apostólicas. En el caso de los miembros laicos de la Asociación que desempeñaban funciones laborales dentro de la Obra, al ser depuestos de sus cargos, son cesados en sus puestos de trabajo, con la grave injusticia social que eso lleva consigo.
En el transcurso de estos últimos tres meses, la situación se ha complicado todavía más. Hacemos la enumeración, no para ser cargosos, sino porque necesitamos que conozcan las razones que, humildemente, creemos que no son baladíes:
1. Nos desconcierta que ahora se pretenda silenciar la campaña de calumnias que fue el origen de todo el conflicto y que hemos venido padeciendo durante estos últimos tres años. Mons. Sebastián dice que nunca hubo tal cosa, antes al contrario, que es una ficción nuestra; sin embargo el P. Ángel Casabón afirmó a seis personas que todo empezó “por el abuso sexual de un sacerdote a seis hermanas de la Asociación”: acusación completamente calumniosa y no probada.
2. Los miembros nos sentimos coaccionados por las medidas que están empleando el Sr. Comisario y sus colaboradores: “Si aceptamos al Comisario se acaban los problemas, pero si no, no cesarán las persecuciones”. Hemos recibido comunicaciones no oficiales y burofax con apelativos agresivos e hirientes y amenazas de denuncias ante la opinión pública. Algunos Miembros y sus familiares han sufrido amenazas de agresión por no aceptar al Comisario. A la Directora del Colegio de Hortaleza se le ha llegado a poner en la disyuntiva de que si aceptaba al Comisario “le cambiaría la vida” y tendrían seguridad de un futuro seguro con trabajo y casa. Al indicarle ella y su esposo a Mons. Sebastián que sólo querían defender la verdad y pedir lo justo, la respuesta de Monseñor fue el inmediato despido de su trabajo y expulsión de su vivienda en el mismo colegio.
3. Desde el uno de septiembre vivimos una situación muy difícil en nuestro Colegio Santa María de la Asunción de Hortaleza (Madrid). El P. Ángel Casabón con otras personas entraron a la fuerza rompiendo cerraduras y tomaron posesión del inmueble. Se despidió a la Directora, profesores, y personal, por la única razón de apoyarnos. Se puso como responsables del Colegio a Manuela Perteguer como Jefe de Estudios, a María del Pino Perteguer como Delegada de Lumen Dei ante el Ministerio de Educación, a D. Carlos Ros y D. Carlos Martínez Encabo. Además se expulsó de manera violenta a las Hermanas que allí vivían.
4. Tenemos amenaza de allanamiento de morada en nuestra Sede de Madrid.
5. Nuestras cuentas bancarias han quedado al descubierto con el consecuente impago de los cargos domiciliados que nos llegan de los servicios ordinarios. Se ha hecho uso de los fondos privados de las cuentas de nuestra Residencia de Ancianos de Pallejá (Barcelona) para cubrir pagos domiciliados de otras cuentas de Lumen Dei. Se han aplicado ayudas para otros fines, sin respetar la voluntad de los donantes.
6. Se ha intentado también cortar todas las líneas telefónicas y de ADSL de nuestra Sede Central de Madrid. Uno de sus colaboradores intervino la línea telefónica del domicilio privado de un miembro laico; interpelado por esta acción, dijo que lo hacía por orden del Comisario. Se dio de baja el servicio de telefonía móvil, sin previo aviso, dejando sin servicio telefónico a más de veinte personas.
7. Han publicado graves calumnias en contra de los miembros de Lumen Dei y la gestión económica de la Asociación en los medios de comunicación de alcance global. Falsamente se ha afirmado que los responsables retiramos más de trescientos mil euros. Las pruebas demuestran la disminución de estos fondos como consecuencia de los cargos domiciliados que van llegando a las cuentas a lo largo del mes y que corresponden a gastos ordinarios (desde gastos de suministros hasta sueldos y obligaciones hipotecarias). El mismo Mons. Sebastián delante de una trabajadora reconoció que no se trataba de una apropiación indebida.
También se ha dicho que todas nuestras cuentas estaban en números rojos. Podemos probar que, al cierre de julio de 2008, el total de las cuentas que lleva la Asociación arrojaba un saldo positivo.
Igualmente se nos acusó de una deuda de seis millones de euros. Un 77 por ciento de ese dinero proviene de la adquisición de bienes capitalizables que, lejos de aminorar el patrimonio de la Institución, lo favorecen, y posibilitan el crecimiento de las actividades apostólicas de la Obra. Por otra parte es una deuda que se va amortizando en el tiempo y las cuotas van siendo pagadas.
Lamentablemente nos parece que algo ya es irreparable: la fama de muchas personas calumniadas y vituperadas públicamente. El escándalo ante los medios de comunicación y ante la faz de la Iglesia en España es ya inevitable.
Nos planteamos si realmente Mons. Fernando Sebastián conoce todo lo que se está diciendo y haciendo en su nombre. Daría la impresión de que realmente no han reparado en la gravedad de los hechos y la cantidad de personas que están siendo damnificadas por estas acciones: más de 700 alumnos de nuestros colegios de Madrid, aparte del personal docente y otros funcionarios; las muchas personas beneficiadas en nuestras misiones que no pueden ser ya atendidas al no tener la disposición de los bienes económicos; la imposibilidad de atender debidamente las Residencias de Ancianos; y no podemos dejar de mencionar que existen más de 650 miembros, algunos de ellos con deberes familiares y con muchos hijos, que están sufriendo lo indecible por toda esta campaña de persecuciones contra ellos; en Chile, por ejemplo, nuestros matrimonios misioneros se han visto en la necesidad de buscar diariamente el modo de conseguir los alimentos para cada día, para poder mantener a sus familias.
Ante estos hechos, hemos solicitado nuevamente el efecto suspensivo del decreto de la Congregación y nos hemos visto obligados a solicitar medidas cautelares para que no se vendan propiedades de Lumen Dei (Se habla de la venta del Colegio Hispano Irlandés y que los compradores serían Jesús García, Mercedes Barrio, Luis Armijo y María del Pino Perteguer). Apelamos al c. 1496 para solicitar que se pongan bajo custodia nuestros bienes patrimoniales.
Somos conscientes de que estas acusaciones que estamos haciendo son muy graves. Si fuesen falsas, faltaríamos al octavo mandamiento, a la justicia y a la caridad. Pero todo cuanto afirmamos lo podemos probar. Pedimos una instancia donde podamos justificar, punto por punto, todo cuanto aquí exponemos.
Aun en la hipótesis de que estemos equivocados, las medidas que se han tomado parecen excesivas y causan graves daños, no sólo a nosotros sino a terceros. Hemos enviado centenares de cartas y pruebas a la Congregación y a la Signatura Apostólica.
Muchos miembros temen seriamente por la continuidad del carisma fundacional en caso de que la Signatura Apostólica fallase en contra de nuestro recurso, teniendo en cuenta las personas que están asumiendo el gobierno de la Asociación y las medidas tan arbitrarias que están tomando, y se plantean la disyuntiva de pedir la baja de la Asociación. No se trata de rebeldía o capricho, sino de una seria objeción de conciencia. Como decía nuestro Padre Fundador: “La Unión Lumen Dei existe sólo mientras exista en espíritus vivos. Desaparecido el espíritu, ¿para qué conservar la letra muerta?”.
Por último deseamos reiterar con total convicción nuestra completa adhesión a la Jerarquía de la Santa Madre Iglesia, en cuyo seno queremos vivir y morir a través de nuestra Unión Lumen Dei. Por esta razón hemos recurrido y continuaremos recurriendo con filial confianza a las instancias de esta Jerarquía, en orden a proteger los derechos que nos conciernen como fieles.

Anónimo dijo...

que pena y que triste que se hallan levantado estos rumores y calunmnias , pero como dicen por hay a el arbol que da fruto es que le tiran piedras, lumendei es una excelente orden una de las mejores que conosco y que nos saven llevar a una buena espiritualidad y a un encuentro verdadero con Dios sus sacerdotes son unicos y las hermanas muy entradas a su servicio, esta es la cara que conozco de lumendei y en base a lo que e crecido espiritualmente la defendere siempre. ya basta por favor, o se van a dejar sguir usando por el demonio...

Osvaldo H. Uhlig dijo...

Es lamentable lo que ha susedido o sucede hoy en Lumen Dei,pero lo mas lamentable es que las personas que escriben en estas paguinas lo hagan en forma ANONIMA no dando la cara como verdaderos cristianos que defienden sus comentarios ,buenos o malos. Que poca falta de caracter cristiano diria San Jose Maria Escriva de Balaguer. Que verguenza de un hombre de Dios ocultarce tras el ANONIMO .Fui un seglar que colaboro durante 10 años con Lumen Dei en Argentina conosi personalmente al Pd. Molina y a la Hermana Josefina , tambien al Pd. Angel Cazabon .
Mi hija feu novicia en el internado de Trujillo volviendo luego a la vida seglar.Hable con la Hremana Josefina muchas veces sobre la vocacion de mi hija.
Es lamentable lo que ha sucedido sin ponerme en Juez de los que actuaron, lo que si se que el Pd. Molina desde el cielo le indicara a ISH quien a roto su legado y EL SEÑOR actuara y jusgara a aquellos que se separaron de su doctrina ,
Las apresiaciones temporales no sirven ni me interesan.Son simplemente de mortales , muchos guiados por su interes propio, los mismos tambien seran jusgados si obraron de buena o mala Fe.
Que Lumen Dei encuentre el camino marcado por El Vaticano y por el Papa Joseph Ratzinger. Como decia mi consejero espiritual en Lumen Dei Pd. Natalio , con la Biblia en la mano y con el Mazo dando.

Osvaldo H. Uhlig
Buenos Aires - Argentina
dissasrl@hotmail.com